Aunque los juegos de azar son algo que nos ha acompañado durante siglos, debido a las dinámicas de la vida cotidiana, a la suma de los capitales en juego y al hecho de que las apuestas están incluso en nuestro teléfono celular, tienen el potencial de convertirse en una adicción, o en un problema de salud que es tratado con muchísima seriedad por la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT) del MINCETUR, entidad pública encargada de autorizar y fiscalizar el juego en el Perú, y por los servicios de salud mental del Estado, que atienden la ludopatía como lo que es: un problema de salud.
¿Por qué apostar se puede convertir en un problema?
Aunque el juego en sí mismo no es una adicción, puede convertirse en una enfermedad mental conocida como ludopatía. Tras estudiar numerosos casos y acogerse a las directrices internacionales sobre el tema, las autoridades nacionales peruanas dictaminaron una serie de patrones que pueden ser utilizados para reconocer cuando la salud mental de un apostador está comprometida.
Apostar se puede convertir en un problema no sólo para el apostador en sí mismo, sino para su familia, considerando que, si el ludópata tiene obligaciones financieras sin resolver, es muy probable que las consecuencias de su enfermedad no sólo las enfrente él o ella como individuo, sino todo su núcleo familiar.
A continuación, te presentamos información de utilidad para que tú mismo estés en la capacidad de detectar el problema y así acogerte a los protocolos de auto-exclusión que ofrecen los diferentes casinos en línea y casas de apuestas:
¿Qué síntomas podemos identificar en los otros como signo de ludopatía?
- Su conversación siempre tiene que ver con apuestas.
- Mienten cuando preguntados sobre sus hábitos de apuestas.
- Empiezan a aparecer problemas financieros como cuentas sin pagar o tarjetas de crédito en saldo rojo.
- Solicitud de préstamos injustificados a amigos y familiares.
- Hostilidad a la idea de compartir su información financiera.
- Aumento en el nivel de estrés.
- Simplemente no quiere dejar de apostar.
¿Qué síntomas podemos identificar en nosotros mismos como signo de ludopatía?
- No poder dejar de pensar en las apuestas.
- Deseo constante de apostar, incluso fuera del casino.
- Incremento de los riesgos que tomamos en el momento de apostar.
- Uso de dinero que no podemos permitirnos perder para hacer apuestas.
- Reducir el gasto en entretenimiento o salidas e invertirlo exclusivamente en apostar.
- Enojarse cuando no se puede apostar.
- Sentir la necesidad de pedir dinero prestado por apostar.
- Deprimirse cuando la temporada de apuestas terminó.
- Mentir cuando alguien nos pregunta si hemos estado apostando.
A quién acudir en Perú cuando tenemos problemas con el juego
En este momento hay muchísimas opciones a las que como jugador en problemas puedes recurrir para intentar ponerle un freno saludable al juego. Aunque la totalidad de los casinos en línea que opera en Perú tiene protocolos de autoexclusión, hay también otras organizaciones nacionales que pueden ayudarte a sobrellevar el problema y a encontrarle una solución definitiva:
Línea 113 del MINSA (opción 5): El Ministerio de Salud atiende consultas de salud mental a través de la Línea 113, disponible a nivel nacional. Es el punto de entrada más directo si la ludopatía ya está afectando tu vida diaria, tus finanzas o tu entorno familiar, y desde ahí pueden derivarte a los centros de salud mental comunitaria de tu región.
MINCETUR — DGJCMT: La Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas es la autoridad que autoriza y fiscaliza a los operadores en el Perú. Entre sus exigencias figuran los mecanismos de autoexclusión, los límites de depósito y el control de acceso de menores. Si un operador autorizado incumple estas obligaciones, es la vía oficial para presentar un reclamo.
Jugadores Anónimos: Grupo de ayuda mutua presente en varios países de la región, que organiza reuniones presenciales y virtuales entre personas que han pasado por el juego compulsivo. Funciona como red de contención para quienes sienten que están perdiendo el control.
La importancia de apostar responsablemente
Las apuestas bien llevadas pueden ser una de las prácticas más nobles y divertidas a las que tengamos acceso durante nuestra vida adulta. Tentar a la suerte tiene un límite y cuando deja de ser un entretenimiento casual para convertirse en un ‘modus vivendi’ puede llegar a tener consecuencias financieras y personales desastrosas sobre nuestras familias.
Si adviertes cualquiera de los síntomas que describimos más arriba o sabes de alguien cercano que los está padeciendo, es importante que tengas una aproximación lo más humana posible al problema e intentes suministrarle la ayuda que haga falta sin llegar a juzgarlo. La ludopatía es una enfermedad y puede ser tratada para beneficio del paciente y de su familia.